Preparación para una reubicación de pacientes a gran escala
El traslado de pacientes implica incertidumbre, como cualquier liderazgo sanitario sabe. La seguridad, en 2013, un sistema de salud de EE. UU. informó que 219 pacientes se cayeron durante el transporte entre hospitales y clínicas, debe equilibrarse con la dotación y los procedimientos adecuados; esto requiere precisión y planificación cuidadosa. En un sábado específico, un gran hospital trasladó 185 pacientes desde una instalación existente hacia un nuevo edificio adyacente, a más de 1.200 pies de distancia. La organización buscó lograr una reubicación segura y eficiente, combinando principios y métodos de ingeniería de sistemas con un enfoque de planificación digital.
Para respaldar la operación, se utilizó una solución de planificación digital de EYF para crear un modelo 3D de las condiciones del traslado. El desarrollo del modelo ayudó a identificar problemas potenciales que podrían ocurrir durante la reubicación y a evaluar soluciones en un entorno virtual sin riesgos. El modelo también permitió definir la dotación óptima necesaria para el traslado y estimar cuánto tiempo llevaría la operación.
Objetivos:
- Identificar y abordar posibles problemas antes de la operación
- Evaluar demoras y cuellos de botella
- Optimizar las horas de dotación de personal
- Entender cómo las demoras en una unidad afectarían a otras unidades
Resultados:
- Identificación del número óptimo de equipos de traslado
- Predicción de horarios de finalización según escenarios con distintas probabilidades de demora
- Creación de un modelo base para respaldar escenarios futuros
Resolviendo problemas antes de que ocurran
Dado que el tiempo de finalización podía variar por demoras, se consideró una amplia gama de posibles obstáculos. Con datos recopilados en varios traslados de prueba, fue posible identificar demoras y cuellos de botella en cada etapa del recorrido, y entender cómo una demora en una unidad podía afectar a otras unidades y al tiempo total del traslado. Hallazgo clave: el traslado podría completarse en 6 horas y 5 minutos sin demoras, y el modelo también entregó horarios alternativos de finalización para distintos escenarios con demoras.
Maximizar los valiosos recursos humanos
Como el tiempo del personal era el principal recurso requerido durante la reubicación, fue crítico definir el número adecuado de equipos de traslado. Estos equipos estaban formados por personal de transporte y de equipos, liderados por un médico y un enfermero (para pacientes críticos) o por dos enfermeros (para pacientes no críticos). Se evaluaron distintas configuraciones y se determinó que cinco equipos eran lo ideal. El análisis mostró que, aunque cuatro equipos podrían haber realizado el traslado, cinco equipos aseguraban que no hubiera tiempos muertos.
Anticipando un resultado exitoso
El traslado real comenzó a las 7:00 y finalizó a las 13:35, con una duración de 6 horas y 35 minutos. Esto se alineó con el horario de finalización previsto por el modelo (entre 13:15 y 13:39), asumiendo una demora del 3–4% causada por pacientes que no estaban listos. Además de validar el plan de traslado y anticipar el tiempo final, el modelo aportó beneficios adicionales importantes: al terminar antes, se ahorraron horas de trabajo para decenas de personas involucradas en la reubicación, así como para el personal del nuevo edificio al que se le había pedido cubrir un turno doble. La organización también cuenta ahora con un modelo base de su sistema, utilizable en situaciones futuras.